Confesiones de una madre – La integración no es fácil

Alicia Llanas Mi Diario

El pasado mes de agosto Elías inició el primero de primaria, Elías no sabía leer, no reconocía muchas letras, no sabía más que el 1 y el 2, colores, formas, y cosas básicas, la maestra de apoyo del pre-escolar me había dicho que Elías debía ir a la primaria mínimo “copiando del pizarron” y Elías no estaba ni cerca ¿asustada? muchoooooo! y además Elías acababa de convertirse en hermano mayor. TODO un gran cambio para él.

A un mes de haber iniciado clases, por todos los problemas de conducta que estaban teniendo con él, decidieron ponerlo en medio turno. En lugar de salir a las 12:30 como todos los demás, Elías saldría a las 10:30. Osea sólo iría 2 horas y media a la escuela. (2 horas de clase y media hora de recreo)
Esa ocasión les escribí mi post de ‘confesiones de una madre desesperada” y quizás ya después no dije más, pero fueron unos meses difíciles, pobre Elías, regresaba regañado todos los días de la escuela,y la verdad es que me sentía muy cansada, muy triste y muy frustrada.

Mi esposo y yo ya habíamos hablado mucho antes, que otras opciones habían si la primaria no funcionaba, por que lamentablemente no siempre funciona (por los papas, por el niño, por los maestros, por los alumnos, por los papas de los alumnos etc). Ver otras primarias o irnos a una escuela de educación especial.

Pero le seguimos. Seguimos trabajando, seguimos hablando, seguimos siendo constantes, si con la maestra de grupo no aprendía, pues mínimo aprendía con la maestra de apoyo (con quien trabaja fuera del salón 3 veces a la semana 40 min) y en la clase del centro down. Sé que propiamente no es integración, sé que eso no era lo ideal, y no podía entender porque en el jardín de niños si habían podido integrar a Elías y porque en la primaria no.

Han pasado 6 meses desde entonces, hemos tenido momentos buenos y momentos malos, cuando parecía que Elías se estaba portando mejor, venían días donde no quería trabajar, donde tenía muchos problemas de conducta. En serio, no sabía que hacer. Como ayudarle a el, y como ayudarle a la maestra.

Hace un mes hable sobre la integración en un evento que tuvimos en el centro down, y aunque traía todo mi discurso en mi mente, al momento de comenzar a hablar me solté llorando, porque estos meses fueron muy emocionales para mí, y no sólo para mí, sino también para la maestra de grupo, quien muy sincera nos conto como ha sido su experiencia con Elías. Y dentro de lo que les dije ese día fue que entendí que Elías no podía con el horario completo, y que agradecía a las maestras por haberse dado cuenta de esto, pues yo no quería a Elías sentado simplemente sin aprender, o frustrado por no ir a la par, o haciendo de ayudante del maestro, castigado/regañado etc.

Esto seis meses tuve que acostumbrarme a este horario, pero sobre todo aprendí a entender a Elías, y a recordar que el tiene su propio tiempo. Acostumbrarse al cambio le tomó seis meses, y en este tiempo Elías con las dos horas y medias que iba a la escuela era feliz, y sobre todo ha APRENDIDO.

Con los cambios en los métodos de lectura y de matemáticas, se notó también un gran cambio en él. Le ha dado seguridad, y su autoestima ha ido creciendo. Gracias a Dios por el gran equipo de trabajo que tenemos en la Primaria, la maestra de apoyo (educación especial) y la maestra de grupo han trabajado no sólo con él, sino con sus compañeros de salón y con los de otros grados.

Así que la semana pasada me dieron la buena noticia, a partir de mayo Elías volverá al turno completo! después de seis meses, Elías estará con sus compañeros 4 horas y media. Estas dos semanas que han pasado se ha notado un gran cambio en el, dicen que se ha portado muy bien y sobre todo ha trabajado muy bien. Así que estamos a la expectativa de como le irá con el turno completo.

Regresando de vacaciones hizo un dibujo sobre lo que hizo en vacaciones y además paso a exponer. Ayer le encargaron una canción e igual pasó y la canto!

Ayer termino su evaluación y me dijeron que le había ido muy bien! lo cual claro que nos llena de felicidad y orgullo.

Faltan 2 meses para que termine este primer ciclo escolar de primaria, y definitivamente no ha sido fácil, ha requerido muchisima constancia. Tratar de no faltar a clases, recordarle constantemente las reglas, tener comunicación con la maestra de grupo y de apoyo, hacer todas las tareas, y dedicarle buen tiempo a la lectura, escritura y números, establecer consecuencias a su mala conducta (no ipad, no wii, no pollo papas), entrar en rutinas de tareas y actividades, y claro, festejar cada pequeño logro.

¿cansado? mucho ¿estresante? otro tanto ¿vale la pena? CLARO QUE SI!