El reto de enseñarle a leer a mi hija con síndrome de Down

Alicia LlanasEnseñar

Hace casi un año tome el curso de lecto-escritura y salí de ahí avergonzada de haberlo dejado años atrás y motivada a iniciar lo más pronto posible con Elías y con Eva

En realidad ya habíamos iniciado con Elías un  mes atrás (gracias a la maestra de apoyo de la Primaria), pero el curso me sirvió para decidirme y decir YO PUEDO hacerlo.

Y con Elías hasta cierto punto ha sido sencillo, pero con Eva ha sido otra la historia y hoy se las quiero compartir

Primero recordemos que Eva llego a nuestra familia en Septiembre del 2011, ella tenía 4 años y su mundo había cambiado, y mucho. Así que tomé una decisión: no enseñarle nada.

Ok no se asusten, ella estaba asistiendo a la escuela, también al Centro Down, y claro hacíamos las tareas que nos pedían, mi objetivo no era que me viera como su maestra, sino como su mamá. Aunque ella iba muy atrás en muchas áreas no quería sofocarla con colores, letras, palabras, etc  Claro jugando ella aprendía, cantando ella aprendía, leyéndole libros ella aprendía, pero shhhhhhhhh no le digan.

A Eva le gusta hacer las cosas a su modo, aunque le digas vete por aquí, ella se va por el otro lado, ¿por qué? porque ella quiere intentar sus métodos, una y otra vez, quizás caiga, tropiece, batalle, pero ella seguirá insistiendo hasta que por fin una de dos: encuentra como o cede a lo que le hayas dicho pero finge que fue su idea sólo por no darte la razón, así que hasta cierto punto me sentía frustrada de no poderle enseñar cosas como a leer, pero trate de no desesperarme  ¿qué difícil no?

Eso fue hace poco más de un año, y Eva ha cambiado, aun le gusta hacer las cosas a su modo, pero ya accede a que le enseñes, le gusta mucho aprender, y es más fácil de convencerla de ‘hacer tarea’ a comparación de su hermano.

Con Eva voy más despacio, pues confunde las palabras por ejemplo “mamá y papá”, “casa y sopa”, “el pan y la dona” pero por ejemplo “el gato”, “la vaca”, “la tele”, “come” no tuvo ningún problema.

Algo que estoy recordándome es que no llevó prisa, le doy su tiempo y aunque con una palabra la veamos tres días seguidos, no pasa nada, y si de plano se confunde la “olvidamos” y pasamos a otra, como la palabra “toma” que simplemente fue imposible (al menos por ahora)

Cuando se tiene una niña como Eva, sólo queda respirar ondo y profundo, y pensar YO PUEDO, sino soy yo entonces quien??