La mamá de Elías y Eva

Alicia LlanasMi Diario

Mañana es el día de la madre aquí en México. Toda mi vida siempre quise ser mamá, no sabía que iba estudiar, ni como iba a ser mi vida, pero literalmente mi anhelo era que el día que tuviera un hijo, pudiera estar en casa, y ser simplemente esposa y madre. En estos tiempos, esto es raro, las mujeres anhelan tener una profesión, trabajar, ganar dinero etc, y eso esta bien, para otras mamas, pero para mi, mi mayor satisfacción era poder estar en casa, cuidar de mis hijos, verlos crecer, ayudarles a aprender cosas nuevas, experimentar y divertirme con ellos cada momento del día.


Dios me ha permitido estar con Elías, cada día de sus 7 años de vida, me cuesta aveces alejarme de él, porque no quiero perderme de nada. Mi mayor gozo ha sido poder estar con el en sus terapias, verlo dar sus primeros pasos, consolarlo, motivarlo, regañarlo, ver aprender cosas nuevas, ayudarle en lo que batalla, poder asistir a las asambleas, conocer y platicar con sus amigos, pasear etc. Ser su mamá ha sido muy sencillo, pues lo ame desde que lo tenía en mi vientre, y he estado con el abrazándolo y queriéndolo desde que nació. Sin importar su discapacidad, para mi es simplemente mi hijo. El hijo que Dios me dio, el hijo perfecto, el hijo que necesitaba.

Y ahora soy mamá de dos. 
Este es mi primer año como mamá de Eva. 

De Eva no conozco mucho. No se cuando dio sus primeros pasos, no estuve con ella en sus terapias, no estuve ahí para consolarla, ni motivarla, ni regañarla sus primeros 4 años de vida. Ella aprendió muchas cosas que no le enseñe yo, y no estuve ahí para celebrar y gozarme de sus logros. No estuve ahí para protegerla, ni estuve ahí para darle seguridad. Ser su mamá ha sido todo un reto, pues aunque la anhelaba y soñaba con ella desde hace años, tenerla conmigo ha sido diferente. Tanto ella como yo, estamos aprendiendo a querernos, estamos aprendiendo a ser amigas, a tener ese lazo de madre-hija. Sin importar su discapacidad, sin importar de donde vino, sin importar que no son mis genes, sin importar que no la haya tenido en mi vientre durante nueve meses, para mi ella es mi hija. La hija que Dios me dio, la hija perfecta, la hija que necesitaba.

fotos de Eva que han compartido con nosotros

Cuando soñaba con ser mamá, definitivamente esta no era lo que tenía pensado. Tanto Elías como Eva llegaron a mi vida de manera distinta, pero los dos han venido a completarme, a hacerme mejor persona.

Sin ellos, probablemente estaría trabajando, quizás hasta tendría éxito en mi trabajo, pero estoy segura que mi vida no tendría tanta luz, ni tanta felicidad


Alguien me dijo hace unas semanas, que debería intentar tener otro hijo que no tuviera discapacidad, para que sintiera lo que es tener un hijo ‘normal’, para que no me pierda de nada.


La verdad es que yo me siento completa siendo su mamá , porque yo se que no me he perdido de nada, sino al contrario he sentido, ganado y experimentado de más.