Educar a un niño con Síndrome Down

Alicia LlanasMi Diario

Hoy celebramos el día del maestro acá en México. FELICIDADES a todos los maestros !!

En lo particular estoy muy agradecida por los maestros que hemos tenido. Elías inició la escuela a los 40 días de nacido, y desde ese día, decidí escuchar atentamente y aprender lo más que pudiera de ellos.

profe de música, maternal, terapía física y maternal 2, del C.A.M.

Ellos han sido mis guías, cuando yo no sabía nada del síndrome down, ellos me enseñaron. Me dijeron como moverlo, como cargarlo, como estimularlo, como hablarle, como enseñarle. Con ellos Elías creció, pero con ellos también crecí yo (como mamá). Ellos me han visto llorar, me han visto reir, han estado en las buenas y también en las malas. Ellos han compartido conmigo cada logro con tanto gozo como si fuera su propio hijo. Ellos me han regañado cuando no he hecho algo, o cuando me desespero. Ellos me han empujado a buscar y querer más para Elías. Al ver su amor y dedicación por sus alumnos, me han hecho desear ser igual a ellos.

Elías estuvo en educación especial desde los 40 días de nacido hasta los 3 años y 4 meses. Desde el principio nosotros queríamos que Elías tuviera la oportunidad de estar en una escuela ‘normal’, que pudiera tener la oportunidad de estar integrado escolarmente.

Elías con la maestra y directora de la guardería donde estuvo un año (3 años y medio a 4 años y medio)

Rápidamente me dí cuenta de que no era tan sencillo como lo creía.Cuando tienes un niño sin discapacidad sólo te concentras en buscar una escuela dentro de tu presupuesto, y claro que tenga buenas recomendaciones. Pero cuando tienes un niño con síndrome down, la búsqueda es más intensa, porque primero debes encontrar una que este dispuesta a admitirlo.

Cuando comencé la búsqueda de una escuela ‘regular’ me tope con la desagradable realidad de que la mayoría no aceptaban a un niño como Elías, me sentía triste y algo derrotada. Escuchar decir que no tienen cupo, que no están preparados, que no podían tener a mi hijo en su guarderia/escuela/colegio era algo que escuche al pedir informes, al final las escuelas particulares se reservan el derecho de admisión, y un niño con síndrome down simplemente no iba a ser admitido (pregunte en 10 diferentes lugares).

las maestras del pre-escolar con Elías y Eva

Incluso fuimos a uno de los colegios más populares de la ciudad para la integración, pensando que sería el mejor lugar para Elías, pero luego nos topamos con la dichosa lista de espera, y con la noticia de que no podíamos ser aceptados y que lo volviéramos a intentar el próximo año.

Definitivamente la integración no es fácil. Una como mamá tiene sueños y anhelos y pareciera que nadie cree en ellos, pareciera que estamos locos al pensar que un niño con discapacidad puede estar en una escuela regular, con compañeros sin discapacidad, aprendiendo y conviviendo como cualquier otro niño.

GRACIAS a Dios por ponernos maestros igual de locos y soñadores que nosotros en nuestro camino. Porque aunque rápidamente me estaba desanimando y desilusionando, pensando que la integración era algo que quizás a Elías no le tocaba, me mostró lo equivocada que estaba.

Maestras de la Primaria

Estaba apunto de tirar la toalla en la búsqueda de integrar a mi hijo, quizás si estaba loca, quizás estaba soñando muy alto, pero cuando la lic. Lily abrió la puerta, inmediatamente me paso a su oficina, y a Elías lo dejo en el grupo con los niños. Al contarle todo lo que estaba sucediendo, inmediatamente me dijo “pero si es como cualquier otro niño, necesita atención, necesita estimulación, necesita apoyo, denos la oportunidad y verán el cambio” sus palabras fueron tan directas y tan sinceras que decidimos intentarlo, y la verdad, es que fue la mejor decisión. A partir de ahí hemos seguido el camino de la educación regular.

algunas de las maestras del centro down

Hoy quiero darles las GRACIAS  a cada uno de los maestros que han tenido Elías y Eva, porque no sólo se han preocupado por llegar temprano a la escuela, y estar ahí, sino se preocupan día con día de como enseñarles, pero muy especialmente les doy las GRACIAS porque han creído en ellos, porque han hecho de más por ellos, porque saben y entienden que tienen necesidades educativas especiales,  GRACIAS  porque aunque quizás no los entiendan los escuchan,  GRACIAS  porque los cuidan y los quieren,  GRACIAS  porque aunque saben que es difícil también saben que no es imposible, GRACIAS porque aunque hayan tenido sus dudas decidieron entrarle al reto, GRACIAS  porque si no pueden a la primera siguen intentando,  GRACIAS  por tomarse el tiempo para compartir conmigo lo que hacen cada día, por esto y mucho más siempre estarán en nuestro corazón GRACIAS

Algunas de las maestras de Eva (antes de nosotros)