¿Cómo puedo ayudarle a mi hijo a comunicarse?

Alicia Llanas Enseñar

Muchos me preguntan como le he hecho para que Elías y Eva hablen, y tengan conversaciones sin llevarlos a terapia de lenguaje.

Yo creo que mucho tiene que ver con Communication Partners (Compañeros de Comunicación)

El Dr. Jim desde hace años me ha ayudado a hablar diferente y jugar diferente con Elías, y este último año lo he hecho con Eva. Y de tener dos niños sin cero lenguaje  y cero conversación antes de iniciar el programa, hoy son dos niños que disfrutan de platicar y conversar, OJO aun no perfecto, aun no muy claro, pero con la práctica ha ido mejorando.

Muchos creen que un niño aprende mejor cuando se les enseña directamente como si aprendieran algo de aritmética, habilidades técnicas u otras habilidades ‘entrenables’

Si quieres que tu hijo sea alguien sociable y comunicativo, no se le puede entrenar, se tiene que practicar día con día, y estas 5 estrategias te ayudarán. Parecen sencillas pero cambiar nuestros hábitos cuesta tiempo, así que necesitamos práctica para cambiar nuestra manera de comunicarnos con nuestros hijos.

1-. La relación debe ser BALANCEADA, de tal manera que cada persona diga y haga tanto como la otra, con cada uno esperando y tomando turnos y que ninguno tome el rol dominante o pasivo. Construye un intercambio de dar y recibir, donde el niño tenga el tiempo que necesite para iniciar y responder

Todos tenemos ese amigo que te cae muy bien pero no para de hablar, por más que quieres decir algo, no puedes, porque el otro no hace pausa, o te interrumpe para poder terminar o decir otra cosa. Lo mismo le pasa a nuestros niños, aveces somos demasiado dominantes en las interacciones con ellos. Tratar de tener un balance a la hora de los juegos, de las pláticas, de las interacciones es importante.

2-. La relación debe ser PAREJA, en el que el compañero más avanzado (adulto) necesita actuar y comunicarse en maneras de que el niño pueda hacerlo y de manera que se ajuste a sus propias experiencias. Tu le ayudarás al niño siendo más accesible e interesante para el niño

Tenemos que entender primero que son niños, sus maneras de jugar y hablar no son como las nuestras. Así que siendo nosotros los adultos, nosotros nos podemos bajar a su nivel, jugar como ellos y hablar como ellos. Algunos papas me dicen que sus hijos no les hacen caso cuando quieren su atención, la solución? Sean muy divertidos, muy locos, sean más interesante que cualquier cosa en el mundo, dejen de ser adultos por un momento y sean niños.

3-. La relación debe ser ATENTA en el que el compañero más avanzado necesita responder a lo que el niño este haciendo y comunicando en el momento. Necesitas interactuar frecuentemente con la base de donde las ideas y acciones del niño están  Procura evitar responder a comportamiento que no quieres y verás que obtendrás pocos de estos

Muchas veces estamos tan ocupados que no les hacemos caso, pero si el niño se sube a la mesa, inmediatamente dejamos lo que estábamos haciendo, y luego nos sorprendemos de porque hacen tantas cosas indebidas, pues claro! logran más atención de nuestra parte con esas conductas malas que con las buenas. Debemos de ser muy atentos a sus intentos de comunicarse con nosotros, y responder a cuando nos llamen, en lugar de responder a las conductas inadecuadas.

4-. En la relación se debe COMPARTIR EL CONTROL, en el que cada persona pueda dirigir y seguir equitativamente, sin que ninguno controle las interacciones. Tu le ayudarás al asegurarte de que cada uno tenga el control de las interacciones la mitad del tiempo.

Los niños no saben compartir, nosotros somos los que debemos enseñarle esto por medio de acciones, y esto se puede enseñar por medio del juego. Tan simple como jugar con un globo, yo lo aviento, tu me lo regresas, tu hablas yo contesto.

5-. La relación frecuentemente necesita ser JUGUETONA Y CON APEGO EMOCIONAL en lugar de trabajo serio y orientado. Tu le ayudarás mucho al niño cuando seas positivo, placentero y animado tanto que el niño quiera estar contigo.

Cuando Elías tenía casi 3 años yo quería ser su maestra, enseñarle colores, formas, etc etc pero entendí que el aprendía más cuando yo jugaba con él, cuando yo era divertida con el. Más que sentarnos y ponernos en una mesa a contar, lo hacíamos en el super mientras agarraba los limones o cuando ibamos al parque y veíamos pájaros, o simplemente con sentarme en el piso con el a jugar con los muñecos o los carros.

Practica una estrategia por semana y estarás feliz con el progreso y no olvides de disfrutar de tu hijo.

Nota: Estas 5 estrategias son consejos del Dr. Jim McDonald de Communication Partners