A veces soy piedra de tropiezo para mi hijo

Alicia LlanasMi Diario

Elías cursa tercero de primaria, integrado en una escuela pública regular, y créanme que me enorgullece que el este ahí, agradezco la atención que los maestros nos han dado y el esfuerzo que están haciendo por que Elías aprenda y no sólo este ahí sentado sin hacer nada.
Siempre la pregunta que me hacen es que si va a la par de sus compañeros, y la respuesta es: en edad SI, pero en conocimientos NO, jamás ha ido a la par, y no se si algún día logrará hacerlo, tengo que ser optimista, pero también tengo que ser realista.

Cada que llegan los niños de la escuela les digo que saquen sus libretas para ver que traen de tarea.

Elías traía una libreta que no era de él, y le pregunte de quien era y me dijo que de Samantha (su maestra)

La comencé a hojear y veo que en cada página viene un escrito diferente, y cada página escrita por compañeros del salón de Elías

Cuando llego a la primera hoja en blanco dice “escribe un cuento” supuse esa era lo que Elías tenía que hacer.

Me puse a pensar que sería bueno que escribiera y me acorde que en un libro que se llama Juguemos a aprender el cual usamos para practicar la lectura por sílabas, vienen cuentos cortos, así que escogí uno de los más cortos y a escribir se ha dicho

Se tardó fácil una hora y media, y más se tardó porque la mamá le borro mil veces las letras, porque la mamá lo corregía a cada rato, porque la mamá se desesperaba y por que el se ponía a llorar.

Ya se habrán imaginado la escena

Cuando terminó lo mandé a su cuarto castigado

Sentada ahí me puse a pensar ¿ Por qué me había puesto así de fastidiosa con él ? Y llegué a la conclusión de que ver la libreta, lo que los demás compañeros habían escrito, y de como lo habían escrito, me puso mal, pensar que Elías debía hacerlo perfecto o lo más cercano que se pudiera a la perfección era demostrar que el podía hacerlo bien.

Y tal vez lo hubiera hecho bien, si yo le hubiera hecho la adecuación necesaria a la tarea.

pero ¿acaso la hice? NOOOOO

Le puse la tarea difícil, le puse el cuento enfrente para que el lo copiará, una habilidad que aun no tiene, y no hice la adecuación porque quería que se viera como que el lo había logrado hacer, cuando fue claro que no podía

¿A quien engaño? Después de todo la maestra sabe lo que el puede hacer, sus compañeros también saben lo que el puede hacer, pero aparentemente la mamá lo olvido.

Me estrese porque unos días antes la maestra me dijo que quería que Elías comenzará a copiar del pizarrón, algo que Elías ni si quiera puede hacer de un libro enfrente de él, mucho menos del pizarrón, pero aun así lo force a hacer la tarea de esa manera.

Subí al cuarto con él. Estaba sentado en su cama, con unas ganas inmensas de llorar pero se aguantaba, lo abracé y le pedí perdón.

Perdón por olvidar por un momento lo que el puede hacer y enfocarme en lo que él no puede hacer

Perdón por dejarme llevar por lo que sus compañeros saben y lo que el no

Perdón por presionarlo a hacer algo que aun no esta listo

Y comenzó a llorar y yo con él.

Y qué si no logra copiar del pizarrón hasta dentro de dos años?

Y qué si su letra no mejora ?

¿Cuál es la prisa?