Eva y Canela

Alicia Llanas Adopción

Cuando conocí a Felipe, en su casa, sus papas tenían de mascota un perrito salchicha que se llamaba Sharky.  Yo jamás he sido muy fanática de los perros, así que creo que jamás toque o cargue a Sharky, cuando le agarre cariño fue cuando vivimos en casa de mis suegros un par de meses antes de que naciera Elías, y al estar casi todo el tiempo yo sola en la casa, Sharky iba y se sentaba cerca de mi, y ya no me sentía tan sola, me sentía acompañada. Hace unos años Sharky murió.

Elías de un año y medio viendo a Sharky

Y a mi suegra fue a quien más le dolió la pertida de Sharky, desde entonces cada vez que veía un perro igual siempre decía que quería otro a lo cual mi suegro le decía que no.

El sábado pasado cuando llegamos a casa de mis suegros que vamos viendo esto:

Se llama Canela, y es la nueva perrita de la familia, un conocido se la regalo mi suegro

Y la verdad me negaba a tocarla o cargarla, pero primero lo hice por Elías, porque el no quería acercarse a la perrita, después lo hice con más ganas cuando supe que Canela y Eva tenían algo en común.

Y es que Canela a sus dos meses de nacida, era rechazada por su mamá, de hecho trae unas marcas de unos rasguños que le hizo, y claro que nos fue inevitable pensar en Eva, igualmente rechazada por su mamá, pero ambas llegaron a una familia que las va a querer, cuidar, proteger, jugar, educar, acompañar.

Y claro que quien le dio la bienvenida a Canela, y quien no la ha dejado en paz es Eva. Ha sido hermoso ver a Eva tratando a Canela como si fuera su bebé: “Canela aquí”, “Canela foto!”, “Canela, mira”, ya hasta la ha arruyado, la pobre perra ya anda toda mareada, pero definitivamente se va acostumbrar a Eva y Eva a ella

Casi estuvimos a punto de decir esta bien buscaremos un perrito para Eva, pero la verdad es que no nos sentimos aptos para cuidar de un perrito, así que les dijimos a mis suegros que podemos un día invitar a Canela a la casa y que este aquí con nosotros, Eva dice que si hace popo ella va a limpiar, que le va a lavar las manos y que si tiene hambre le va a dar papas.

Dos ‘niñas’ que llegaron a este mundo rechazadas por quienes debieron de haberlas amado más que a nadie, negadas por quien las cargo en su vientre.

Quizás se sintieron solas, quizás se sintieron no deseadas, quizás se sintieron abandonadas, pero Dios no las abandona, ahora Dios las unió, las trajo a una familia por medio de la adopción, donde no les va a faltar nada, les sobraran brazos que las carguen, siempre tendrán comida, habrá muchos juegos y sobre todo mucho amor y compañía